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jueves, 3 de marzo de 2016

PASAJERO IDEAL



PASAJERO IDEAL

Sube a mi barca, Maestro; te quiero de pasajero.
No soltaré las amarras mientras tú no estés adentro.
Porque te quiero a bordo cuando en el mar pique el viento.

Tú traes cansancio de siglos, fatigas de amor eterno.
Duerme tranquilo, Maestro, que yo te cuido el sueño.
Basta que estés en mi barco para no temerle al viento.
Hemos navegado juntos, yo, timonel, tú, viajero,
y mi barco no se hundió porque tú estabas adentro.

Cuando las olas subieron arropando mi velero
tú interrumpiste tu siesta y ordenaste calma al viento 
y el mar se quedó tranquilo como en reconocimiento
de que en mi barco viajaba el Señor  del universo.

Por eso, Señor, ahora no faltas en mi velero,
porque yo manejo el barco, pero tú ordenas al viento.
Y no temo tempestades aunque te encuentres durmiendo.
Basta que estés en mi barco, Cristo, Señor y Maestro.

Ennio Gaud

jueves, 7 de junio de 2012

EL CARPINTERO GALILEO

CRISTO, el Carpintero Galileo:

No era médico … y curó todas las enfermedades …
No era abogado … y explicó los principios básicos de toda la ley …
No era escritor … e inspiró las obras cumbres de la literatura mundial ...
No era poeta … y es el alma de todo poema de gran valor …
No era músico … y es el inspirador de las mejores composiciones musicales…
No era orador … y es el interprete de todos los corazones …
No era literato … y escribió en el libro de los siglos la más bella de las páginas …
No era artista … y llenó de luz a los genios de todos los tiempos …
No era estadista … y fundó las mas sólidas instituciones de la sociedad …
No era general … y conquistó a millones de almas de países enteros …
No era inventor … e inventó el elixir de la perenne felicidad …
No era explorador … y descortinó para los mortales los mundos encantados de la inmortalidad …


CRISTO, el Carpintero Galileo:
Simple como niño, y profundo como un filósofo …
Diáfano como un cristal, y apacible como la noche …
Sublime como la excelsitud de Dios, y amigo de las miserias humanas …
Severo como juez, y cariñoso como una madre …
Terrible como la tempestad, y apacible como la luz solar …
Amigo de las Magdalenas contritas, y el enemigo de impenitentes fariseos …
Humilde entre vivas y hosannas, y sereno entre burlas y crucifícale …


CRISTO, el Carpintero Galileo:

Nosotros los mortales te amamos, porque nos amaste …
Creemos en ti porque eres el Camino, la Verdad y la Vida …
En ti esperamos, porque tu reino no es de este mundo …
No podemos luchar sin ti, porque eres el sustento de nuestra vidas ...

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